BUSCA SU GRACIA
Espero que estés bien sentado porque lo que tengo que preguntarte te puede mover el piso:
¿Cómo está tu fe? Espero que contestes que está más fuerte que nunca, está más sólida y veo con optimismo que ni el dolor ni el fracaso me han podido arrebatar esta valiosa herramienta que es mi fe.
Si es algo más o menos así lo que ocurre hoy en tu vida te felicito y te aconsejo que cierres tus ojos, piensa en Dios y dile gracias por la capacidad de saber usar la fe, porque ahora sé gracias a Ti que mi fe no es un adorno, sino que es una herramienta.
Dile a Dios gracias; pero si no es así entonces busca Su Gracia. Si no tienes fuerzas suficientes para continuar, busca Su Gracia, si estás perdido, solo, abatido, triste, temeroso; busca Su Gracia. ¿Por qué?....Porque Su Gracia es suficiente para continuar, para no sentirse solo, abatido, triste y temeroso.
¿No me crees? Escucha con atención la voz de Dios en 2ª. de Corintios 12,9
“Te basta Mi Gracia, porque mi fuerza se realiza en tu debilidad”
No te rindas, busca Su Gracia
LOS REGALOS DE DIOS
¿Has visto esas bolsas hermosas para regalo que se venden ahora?, tienen adornos hermosos y están muy a la moda, hay algunas que hasta nos servirían de bolso casual, a mi como mujer me encantan, y honestamente cuando recibo un regalo en una bolsa o envoltura bonita no la deshecho, la guardo, porque considero un desperdicio desechar algo tan hermoso, no sucede lo mismo con esas envolturas que hacemos a las carreras, cuando tus hijos te dicen mamá es que hoy es el cumpleaños de “fulanito” y tu ni tienes dinero ni ganas de ser creativa en esos momentos.
Estarás pensando ¿Qué tiene que ver esto con Dios? Déjame que te explique….
Dios nos da regalos todo el tiempo, y vienen en envolturas muy diversas, a veces hermosas como el nacimiento de un hijo, otras no tanto, como los problemas de cada día, pero si aprendemos a abrir el regalo sin quedarnos solamente en la envoltura podremos contemplar a Dios que nos ama.
Algo así sucedió con mi amiga Laura Amalia, ella es una mujer joven felizmente casada, con 3 hijos y una posición económica que le facilita la vida, por llamarlo de alguna manera.
Teniendo todo para ser feliz, con una familia hermosa, trabajando con mucha fe para El Señor, organizando retiros para acercar más gente a Nuestro Señor, podríamos decir que es una vida perfecta, cuando de pronto el día último del año ella se siente un bultito en uno de sus senos, y piensa no voy a arruinar el año nuevo, pasando las fiestas voy con el médico; y así lo hizo; después de unos días de estudios los resultados se confirmaron: Cáncer de mama.
Algo así te cambia por completo la vida, y de un momento a otro se cimbra tu fe, y todo lo que te rodea, cuando recibió la noticia me llamó y me dijo: Es cáncer ¿Qué piensas que me quiere decir Dios Nuestro Señor con esto? Yo le contesté que todo lo que Dios nos da son regalos, solamente que a veces la envoltura no es muy agradable, pero que teníamos que abrir esos regalos para encontrar lo que hay dentro, abre tu regalo, le dije, y luego me platicas que encontraste.
Pasaron los días y le llamé para ver como seguía y me encantó su respuesta.-“Estoy muy bien porque ya abrí mi regalo, y encontré muchas cosas maravillosas; encontré que mi esposos y mis hijos son más fuertes de lo que yo pensaba, encontré que yo soy más fuerte de lo que pensaba, también que hay muchísima gente que me quiere y se preocupa por mí y yo no me daba cuenta, también encontré que hay muchas personas que hacía mucho tiempo no oraban con fe y ahora se han arrodillado ante el Señor para orar por mí, y una de las cosas más importantes que encontré en este regalo con envoltura de cáncer es que Nuestro Señor está a mi lado, no se apartará de mí ni un segundo y nunca me dará una carga superior a mis fuerzas”.
En este momento Laura Amalia tuvo que ser intervenida por segunda ocasión pues encontraron un nuevo tumor, oramos con fe pidiéndole al Señor que le siga concediendo paz y fortaleza en medio de su situación, que conforte a Luis Antonio su esposo, y a sus hijos para que puedan seguir adelante dando testimonio de que si tienes a Jesús dentro de tu familia todo va bien.
Romanos 8,28 “En todas las cosas interviene Dios para bien de aquellos que le aman”
Con amor en Cristo, Myriam.
A DONDE IR DESPUES DE UNA MALA NOTICIA
Cuando recibimos una mala noticia, de esas que te mueven el piso, de pronto no sabes que hacer, puedes llorar, enojarte, gritar, etc., todo eso es válido, pero te doy un consejo, no lo hagas en soledad, te voy a decir a donde debes ir.
Hace un tiempo Marizó, una amiga muy querida para nosotros, recibió una de esas noticias que son como un cubetazo de agua fría, de pronto el doctor confirmó el diagnóstico: Cáncer.
Marizó me cuenta que saliendo del doctor lo primero que hizo fue ir al Santísimo y decirle a Nuestro Señor
“Solamente vengo a pedirte 3 cosas para mi vida dentro de este proceso que sé que no será fácil, la primera de ellas es: Aceptación , es decir, que yo acepte mi nueva realidad para que busque la ayuda necesaria, la segunda es Fortaleza para mi y mi familia, porque se que va a ser difícil, pero si Tú nos das tu fortaleza estoy segura que saldremos adelante, y la tercera y la más importante Alegría , para que yo no sea una carga pesada para los míos, que no esté yo pensando “pobre de mí”.
Déjame decirte que Dios le concedió todo lo que le pidió, pudimos ver como atravesó por todo el proceso de quimioterapias, radioterapias, etc. siempre con una sonrisa, cómo se veía guapísima con su peluca y después con su cabello cortito cuando salió nuevamente, pero siempre invariablemente con una sonrisa, y un día le pregunté ¿Marizó como lo logras? Ella me respondió “es que no estoy sola, es como cuando vamos al super a surtir la despensa y regresamos a casa con todas las bolsas, Héctor mi marido y mis hijos bajan las bolsas más pesadas, las latas, la fruta, etc., y a mí solamente me dejan la bolsa con el pan y no pesa nada, así me siento, está Dios Nuestro Señor sosteniéndome y hay mucha gente que está orando por mí, entonces la carga que estoy llevando es muy ligera aunque no lo creas.”
Si estás pasando por momentos difíciles ve con Él, háblale y si quieres pídele lo mismo que Marízó: Aceptación, fortaleza y alegría para tu vida.
Mateo 11,28 “Vengan a mí los que están cansados y agobiados por la carga y yo los aliviaré. Carguen con mi yugo y aprendan de Mí que soy manso y humilde de corazón, y sus almas encontrarán descanso. Pues mi yugo es suave y mi carga ligera”.
Con amor en Cristo…. Myriam.
NUESTRO VIAJE
Era jueves por la mañana, día de escuela, nos levantamos a las 5:30 para poder estar listos, preparar el desayuno, llevar primero a Josué, después a Dalí -que tendría que salirse temprano de clases porque tenía una cita "muy importante"-, y por último a Jonathan.
Al regresar a casa me hubiera encantado volver a dormir, pero ese día era imposible, aún tenía varios pendientes para esa "cita importante" . Un día antes tuvimos que conseguir documentos que demostraran que Dalí era verdaderamente Dalí; en segundo lugar, que era un estudiante; después, que era mi hijo, también habría que recabar papeles que evidenciaran que no era un malhechor ni un terrorista, en fin, toda la información posible que les diera una idea de qué había hecho Dalí durante sus 15 años de vida
Un día antes pagamos para que nos imprimieran el cuestionario, ese requisito "tan importante" no pudo ser impreso en casa porque no tenemos impresora láser, también pagamos para que nos dieran una carta de la escuela donde estudia Dalí en la que dijera que él realmente cursa ahí. Y cuando el documento estaba listo después de no sé cuántas horas de investigación, me di cuenta que necesitaba una fotografía tamaño 50 mm x 50 mm, la cual no teníamos.
Nos lanzamos a las 8:30 de la noche a buscar un lugar donde le tomaran la foto, era por demás urgente, pero no podía ser instantánea. Al llegar nos dijeron "que pena, pero estamos remodelando, vayan a la otra sucursal, pero se las entregarían mañana a las 3:00 de la tarde". -"NO……la necesitamos muy temprano"-, entonces buscamos la cámara digital en casa, pusimos a Dalí recargado contra la pared blanca, con cara de regañado para que pareciera una foto de estudio, después, consigue papel fotográfico, y luego trata de cambiar el tamaño, de 15 cms. X 10 cms, a 50 mm x 50 mm (esto cuando no estudiaste computación es casi imposible), si no fuera por la gracia de Dios no sé qué hubiera hecho, porque a las 12:00 de la noche estaba a punto de sentarme a llorar, y dije "bueno Señor, tengo que dormir y tú me vas a ayudar, por la mañana con la mente más despejada trataremos nuevamente".
Bien, a la mañana siguiente salimos de casa a las 10:15 porque teníamos que estar en la cita 15 minutos antes, yo pensé "para las 11:30 estaremos de regreso en casa, pues si ya tengo la cita, ellos nos están esperando".
Cuando llegamos y vi la cantidad de gente que estaba haciendo fila me dije, "pobres, no hicieron cita, a ver a qué horas los reciben", eran unas 200 personas, yo me acerqué y le dije al guardia, "tengo cita a las 11:00 de la mañana ¿por cuál puerta entro?", ni siquiera volteó a verme, me hizo la seña de que me formara al final de la fila, -"pero tengo cita", insistí, no recibí respuesta, cuando llegamos al final de la fila inmediatamente pregunté a la última persona "¿a qué hora tiene cita usted?", -"a las 11", me respondió, y con una sonrisa me dijo "todos nosotros tenemos cita a las 11:00, yo también llegué preguntando lo mismo". -"Bueno pero si nos dijeron que a las 11:00 seguramente que muy pronto nos van a dejar entrar".
Ese muy pronto tardó 3 horas, durante todo ese tiempo estuvimos de pie, una hora bajo el sol, y dos más haciendo filas distintas adentro de las oficinas, cuando por fin entras te comportas muy serio, no haces bromas de ningún tipo, y nadie se queja, aunque por dentro todos estamos muy molestos, nos miramos unos a otros como diciendo "a ver a qué horas", pero no se te ocurra decirlo en voz alta, porque podrían pedirte que te retires antes de ser atendido.
Cuando llegas a la famosa entrevista, después de que te checaron varias veces el montón de papeles que llevabas, te tomaron fotos y escanearon tus huellas digitales, pones tu mejor sonrisa, dices amablemente "buenos días" como si acabaras de llegar hace apenas 15 minutos…. Te preguntan, y te preguntan, y te preguntan, luego checan en su computadora, donde aparentemente sabrán si has cometido pecados que pudieran negarte el papelito que servirá para viajar.
Si eres afortunado y te aprueban el permiso tendrás que pagar nuevamente para que éste llegue a tu casa.
Todo esto lo hacemos cada vez que tratamos de tramitar la VISA, porque nos encanta viajar a los Estados Unidos y no nos importa todo lo que hay que hacer con tal de poder realizar el viaje tan anhelado.
Tú y yo tenemos que hacer un viaje irremediablemente, más tarde o más temprano todos tendremos que subir al tren de la muerte, cerraremos los ojos para este mundo y los abriremos para la eternidad, ahí nos encontraremos con el amor de los amores, ahí ya no habrá más llanto, más enfermedad, no habrá dudas ni temores porque estaremos en la presencia del Señor viéndole cara a cara.
Dios no te pide fotos, huellas digitales, pagos en efectivo, mucho menos con tarjeta de crédito, no te pide que hagas filas enormes, eso sí; te va a pedir que te despojes de todo, no pasarás con celular, ni con chequera, ni siquiera necesitarás las llaves de tu casa, es más, hasta la ropa es innecesaria, todo aquello que aquí consideras tuyo ya no lo será, solamente hay algo que podrás llevar: todo el amor que hayas dado, y eso lejos de ser un peso será como una escalera que te ayudará a llegar más rápido.
Si estás leyendo esto quiere decir que todavía estás a tiempo para AMAR, para PERDONAR, para SERVIR, no desaproveches el tiempo que te queda para preparar tu viaje final, porque ÉL te está esperando.
Nos vemos en el cielo, el primero que llegue aparta lugar para el otro.
Con amor en Cristo, tu hermana….
Myriam